Un arma «inteligente» contra la delincuencia

Se trata de un proyecto de un ciudadano común que fue presentado ante la Bicameral de Seguridad y el ministerio respectivo.

En Mendoza un proyecto sobre un arma «inteligente» se encuentra dando vuelta, desde hace un tiempo, por distintos despachos. Concretamente se trata de la aplicación, sobre un arma tradicional, de un dispositivo o accesorio (ubicado sobre las cachas tradicionales) que permitiría el seguimiento y localización del arma, la que además sólo podría ser utilizada por su titular, debido a que su huella dactilar estaría incorporada al sistema.

El proyecto se basa en un programa similar al sistema satelital (GPS), que contaría con un descifrador numérico, más la ubicación geográfica que le corresponda dentro del perímetro en la cual quedó comprendida.

Al profundizar sobre el sistema, Mauricio Lira -su creador- se remonta a los sistemas utilizados en la actualidad por los teléfonos celulares, con terminales que identifican perfectamente el uso del aparato desde el momento en que éste es encendido se entable o no una conversación.

Con este novedoso sistema, por ahora sólo en planos, todos aquellos que «alquilen armas usadas o las roben para cometer delitos» se encontrarían en un callejón sin salida, ya que «al activarse el arma, la misma sería denunciada al banco de datos donde queda registrada al momento de su compra».

Tampoco la podrán utilizar ya que le faltará la huella digital como «único medio de puesta en marcha y lista para disparar».

En detalles

En el informe al que Los Andes tuvo acceso se hace referencia a que se pretende e intenta que el arma inteligente emita dos tipos de señales: normal sin uso de color verde y otra al momento de ser activada para su uso, color rojo, las que por el sistema GPS llegará a un ente de control y permitirá ubicar el lugar donde fue utilizada el arma y, principalmente, con los datos del banco de propietarios, identificar al autor de los disparos.

Para el éxito del proyecto (que ya ha sido presentado al ministerio de Seguridad y también ante la Comisión Bicameral de Seguridad), se hace referencia a la necesidad de tener centros de control de armas dentro de la Provincia que incluyan las Fuerzas Armadas, agencias de seguridad y todo propietario, medida que se complementará con un nuevo y obligatorio censo sobre el armamento que tiene la población.

20 mil armas destruidas

El Registro Nacional de Armas (RENAR), dependiente del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, destruyó 20.249 armas, en el marco del Programa Nacional de Entrega de Armas de Fuego.

El acto, encabezado por el titular del Renar, Andrés Meiszner, se realizó en la siderúrgica Siderca, ubicada en la localidad bonaerense de Campana, con representantes de la Red Argentina para el Desarme, la ONG Madres del Dolor y familiares de víctimas de delitos.

Este plan de alcance nacional y en el que Mendoza fue pionera, forma parte de una política integral de control y prevención de la violencia armada, con el objetivo de reducir el circulante de armas en manos de civiles y, de esta forma, contribuir en la construcción de una sociedad menos violenta.

El programa, consistente en la entrega voluntaria y anónima de armas de fuego y municiones, se puso en marcha el 10 de julio de 2007 y finalizó el 11 de diciembre último. Su prórroga será tratada en el Congreso por iniciativa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Según informó Meiszner, del total de las armas recolectadas, 1.884 fueron enviadas desde los distintos poderes judiciales como resultado de causas en la Justicia.

Agregó que de las 104.782 armas que se recolectaron durante la vigencia del plan, «50 por ciento eran armas que no estaban registradas y provenían de casas de familia».

Durante el acto, Meiszner destacó la importancia del programa que ya fue consultado por países como Chile, Ecuador y Brasil. Subrayó que para lograr mejores resultados «hace falta concientizar e informar a la gente sobre el riesgo que significa tener un arma».

Por su parte, Mónica Marcenac, madre del joven asesinado por el «tirador de Belgrano», presente en el acto junto con su esposo Adrián, instó a la sociedad a «reflexionar sobre lo que significa tener un arma en una casa de familia».

María Denegri, madre de un joven de 22 años asesinado en la puerta de su casa en 2003, destacó el apoyo del ministro de Justicia (Aníbal Fernández) al Programa, y para poder traer 20 mil armas para su destrucción».

«Decimos a la sociedad el no uso de las armas porque no son una solución para los problemas de seguridad; celebramos que hoy tenemos 20 mil armas menos en la calle», confió.

(LosAndes)