Irán: temor por la salud de la periodista condenada

Roxana Saberi, la reportera estadounidense-iraní sentenciada a ocho años de cárcel por espionaje, está muy débil debido a una huelga de hambre. Teherán afirma que fue juzgada «sin injerencias», ya que nunca manifestó ser ciudadana norteamericana.

Roxana Saberi, la periodista estadounidense-iraní condenada la semana pasada a ocho años de cárcel por espionaje por un tribunal iraní, «se encuentra muy débil» por la huelga de hambre que inició días atrás, dijo hoy su padre, quien agregó que teme por su vida.

Reza Saberi, padre de la joven condenada, aseguró que pidió a su hija durante una visita carcelaria que abandonara la medida de fuerza comenzada el martes pasado en protesta por su condena, pero que ella rechazó discutir el asunto durante los 20 minutos que duró el encuentro.

«Está muy, muy débil, su estado es muy malo. Apenas puede ponerse en pie», declaró Reza, de 68 años, «Estoy preocupado por su salud, estoy preocupado por su vida», añadió, según informó la agencia de noticias Europa Press.

En tanto, el gobierno de Irán dijo hoy que la periodista fue juzgada en Teherán «sin injerencias», debido a que no manifestó su ciudadanía norteamericana ante las autoridades.

«Todos los documentos que presentó dicen que es una ciudadana iraní y ella misma no dice ser estadounidense», afirmó el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Hassan Qashqavi, en una conferencia de prensa en Teherán.

Y recalcó: «Nunca dijo ser estadounidense», por lo cual Irán considera su caso un «asunto interno» con competencia sólo de la Justicia local. «Roxana Saberi es procesada según la ley iraní, y cualquier interferencia en los asuntos judiciales de un país es contra la ley internacional», advirtió el funcionario.

Saberi, cuyo padre es iraní y su madre japonesa, nació y creció en Estados Unidos, y fue condenada a ocho años de prisión en primera instancia, acusada de espionaje en favor de Washington.

El gobierno de Estados Unidos reclamó su liberación y pidió la intervención de la embajada suiza, que representa sus intereses en Irán, lo cual fue desestimado por Teherán.

El padre de la periodista, quien se reunió ayer con su hija en la fecha de su cumpleaños 32 y hoy en la visita semanal de familiares, dijo que su hija no recibió asistencia médica especial.

«Creo que no debemos esperar mucho por el proceso de segundo grado», sostuvo el padre, pese a los pedidos cursados en este sentido por el gobierno iraní.

Finalmente, confirmó que la Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi participará de la defensa de su hija en el proceso de apelación, pero como se encuentra en el exterior lo hará a través de su colaborador, el abogado Abdolfattah Soltani.

(Telam)