Con los aumentos en las naftas cada vez es más conveniente tener GNC

Los vehículos con gas muestran un ahorro que va desde el 50 al 70% según se considere gasoil o nafta.

Nadie duda de que el Gas Natural Comprimido (GNC) es el carburante más barato del mercado, pero lo cierto es con los últimos aumentos de los combustibles líquidos la diferencia se hace más notoria. Así, una comparación con sus «competidores» muestra un ahorro que va desde el 50 a 70 por ciento, según se considere el gasoil o la nafta, respectivamente.

La diferencia es sorprendente. Si se confronta con el consumo promedio de un automovilista que carga nafta súper a un precio de $ 3,25 (con un gasto promedio de 9 litros cada 100 km) tendrá un costo de $ 29,25, mientras que un auto con una carga de gas de $ 8,75 ($ 1,25 cuesta el m3, en promedio) podrá recorrer los mismos kilómetros y se ahorrará un 70 por ciento.

La diferencia a favor del GNC es muy grande hasta si se compara con el consumo de un auto gasolero, ícono en décadas pasadas de la «economía» a la hora de andar sobre ruedas, ya que con un gasto promedio de 7 litros cada 100 km y a un valor de $ 2,50 el litro, este conductor deberá pagar $ 17,50. Esto implica que el automóvil que circula con gas se ahorrará 50 por ciento.

La diferencia se ha ampliado a los porcentajes mencionados en los dos últimos años, luego de los sucesivos aumentos que han sufrido los combustibles líquidos (que habían estado prácticamente congelados desde el reacomodamiento pos devaluación en 2002) porque, a la vez el GNC aumentó pero en menor medida.

La gran paradoja es que, mientras el precio del m3 del gas implica un fuerte ahorro con respecto a los líquidos, la cantidad de autos convertidos a GNC y las ventas del carburante no han aumentado. Todo lo contrario, están en caída más allá de algunos repuntes por la crisis.

Caen las conversiones

«Diciembre fue el peor mes de los últimos 10 años por cuanto cayeron las conversiones de vehículos a gas», señaló Facundo Torrez, encargado comercial de una de las empresas con más sucursales y ventas de la provincia: Esigas.

El consumo de los vehículos con gas también tuvo una caída en promedio de entre 8% y 10%, en medio de este escenario de retracción que afecta a la economía local, detalló Alejandro Jaliff, directivo de la Asociación Mendocina de Expendedores de Nafta y Afines (Amena). Manifestó que el consumo de las naftas cayó entre 20-22%.

Octavio Dascanio, referente del sector de las estaciones de servicio, señaló que otra causa de la caída del consumo de gas, se debió al aumento de expendedoras en la provincia y en paralelo a la menor conversión de autos. Aún así, dijo que el GNC mendocino es el más barato del país, después de los precios de Capital Federal.

Consultas por ahorro

Ya por estos días, fuentes del sector confirmaron un aumento de consultas y de presupuestos para la conversión de automóviles movidos por la necesidad del ahorro.

Actualmente, algunas empresas instalan entre 30 y 40 equipos, en promedio, por mes. Según declaró Hugo Lamy, de la Cámara Argentina de Productores de Equipos Completos de Gas y Afines, en total se instalan en Mendoza 700 vehículos por mes. Hay una existencia de 140.000 autos que funcionan con GNC en la provincia, mientras que, en el país hay 1.600.000.

Los especialistas consultados sostienen que el valor de los equipos varía entre $ 2.500 y $ 3.000. A su vez estiman que son estos altos valores los que generan que los automovilistas no puedan convertir sus autos a gas.

Desde Capec, Lamy aseguró que ya hay bancos, como el Nación, que están diseñando planes para financiar los equipos a tasas muy bajas. El costo para convertir los autos conlleva una inversión inicial un tanto alta, sobre todo para el segmento de consumidores que necesitan de este ahorro con cierto apremio.

En los últimos cuatro años, el mercado en general, asociado a este carburante, venía en claro declive. El crecimiento económico y de consumo era mayor y, además, estable. La retracción del sector ocurrió a partir de octubre del año pasado, en coincidencia con la tendencia general del mercado.

Sin embargo, para los empresarios y las cámaras allegadas al sector, estiman que en los próximos 2 ó 3 meses habrá «un renovado entusiasmo por parte de los consumidores en la conversión de sus autos», manifestó Jaliff desde Amena. La ventaja de ahorro es más que convincente en épocas de crisis.

(LosAndes)