Niveles de inclusión muy importantes» revelan los aumentos entre 2001 y 2010 de la integración de alumnos en escuelas de educación especial y en la común destacó el viceministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, al comentar los resultados del balance presentado por la cartera el miércoles.

«El crecimiento es exponencial -continuó- porque la Argentina no tiene una tasa de crecimiento de su población con necesidades especiales diferente a la común, por lo tanto crece la población el 10 por ciento pero crece la inclusión en escuelas especiales el 16 por ciento».

El viceministro enfatizó que este crecimiento se da «a partir de la oferta pública porque la oferta privada se mantiene estable», por eso en el 2001, la gente de sectores medios y altos que querían que sus hijos con discapacidad se eduquen pagaban una escuela privada especial, en cambio los que no podían pagar se privaban de mandar a sus hijos a la escuela.

«Hoy hay apertura de escuelas de educación especial para que todos los pibes puedan ir a la escuela; son 20.000 pibes más que asisten», dijo Perczyk.

A esa realidad se suma la de los chicos que tienen un determinado tipo y nivel de discapacidad que no les impide ir a una escuela común, que en lugar de ir a una especial pueden ser integrados a la educación común.

El viceministro explicó que con estas políticas inclusivas se «le cambió la vida a otros 21.400 pibes que se integraron a la escuela común».

 

Este crecimiento se dio en todos los niveles y «fundamentalmente en el secundario; se inventó una oferta educativa nueva para que puedan hacer la secundaria los pibes con necesidades especiales», aseguró.

Resaltó asimismo que esta transformación se da en todo el país, «incluso hay provincias que pusieron una escuela especial en cada distrito».

Perczyk señaló que «el cruce más duro es entre necesidades educativas especiales y pobreza, y esto es lo que viene a resolver la oferta del Estado, que viene a reemplazar esa imposibilidad del que hace 10 años no tenía ningún recurso» para mandar a su hijos con discapacidad a la escuela.

En este marco, Perczyk destacó que «por eso decimos que es una década ganada, porque abre otra perspectiva para los papás y para los pibes», y enfatizó que «el esfuerzo por la educación que hace el pueblo argentino es importante».

En las escuelas de Educación Especial había en 2001, 109.000 alumnos y en 2010, 127.500, representando un crecimiento del 16 por ciento, en tanto los alumnos que fueron integrados a la educación común, pasaron de 23.000 en 2001 a 45.000 en 2010, es decir un 91 por ciento más.

Estas cifras se desprenden del informe que presentó el miércoles pasado el titular de la cartera, Alberto Sileoni, sobre «acceso y egreso en el sistema educativo» público y privado entre el 2001 y el 2010.

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