Cristina cerró las jornadas sobre trata de personas

cristinainterior1“Estamos ante un tema difícil, duro, y que tiene además un componente que involucra a los Estados y sus organismos, sino esencialmente a la sociedad”, aseguró Cristina desde el Hotel Panamericano, donde se llevó a cabo el encuentro que inauguró ayer el canciller Jorge Taiana.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hoy, al encabezar un acto sobre la Trata de Personas que «es preciso que los grandes países desarrollados se comprometan muy fuertemente en la lucha contra el narcotráfico y la trata de personas».

Cristina señaló que «se trata de un problema que excede el marco de la política de seguridad o persecución de delincuentes» y dijo que debe haber «un compromiso serio y profundo de los países centrales para llevar adelante con éxito este combate».

Al encabezar el cierre de la Segunda Reunión de Autoridades Nacionales en Materia de Trata de Personas de la Organización de Estados Americanos (OEA), realizada en el Hotel Panamericano, Cristina aseguró que «se trata de un problema difícil pero es posible combatirlo a través de políticas activas».

«No es un tema que pueda desaparecer y, prometer eso, me convertiría en una mentirosa. Pero sí podemos articular la legislación entre distintos países para combatir este flagelo, al igual que el combate contra el narcotráfico o el tráfico de armas.

Todo está íntima y directamente vinculado», completó la Presidenta.

Ante un auditorio de especialistas en el tema, la jefa del Estado consideró además que «la primera cuestión» sobre la trata de personas «hace a la propia historia de la humanidad y a la propia condición humana, porque es una variable reducida y acotada a la noción de esclavitud».

«Platón y Aristóteles sostenían la existencia de la esclavitud como una de las razones del Estado», abundó Cristina y agregó que «estamos ante un problema difícil, duro y que tiene un componente que no sólo involucra a los Estados y sus organismos, sino esencialmente a la sociedad».

En ese sentido, refirió que «sin la existencia de los clientes o personas que pagan para poder acceder a quienes están sometidas a esclavitud sexual, sería imposible que esto se cometiera».

«Esto no nos puede llevar tampoco a la minimización, ni al reduccionismo de pensar que basta enumerarlo como un problema social o de la condición humana para bajar los brazos y pensar que no se pueden construir las políticas activas tendientes a combatirlo», agregó.

En este marco, la Presidenta llamó a los Estados y a las sociedad a profundizar las políticas, los instrumentos, la legislación y la articulación entre los distintos países para «combatir este flagelo» que sostuvo «constituye en materia de ingresos provenientes del delito la tercera fuente de ingresos, luego del trafico de drogas y el trafico de armas.

Cristina afirmó además que el combate contra el narcotráfico, «exige por parte de los grandes países desarrollados un compromiso muy fuerte, porque estas organizaciones tienen vinculaciones, financiamiento y lugar de radicación de sus grandes rentabilidades» en esos países.

Y agregó que para combatir la trata de personas «es preciso darle mayor densidad social, como en todos los grandes combates.

Esto requiere de la activa participación y compromiso de toda la sociedad, que debe saber lo que está pasando y colaborar en construir políticas que ayuden a reducir el impacto que significa este tema en la violación de los derechos humanos de mujeres y menores, que atraviesan muchas veces situaciones inimaginables».

«Porque -graficó la Presidenta- cuando uno escucha los relatos y experiencias de las personas que han sido recuperadas luego de una vida de esclavitud, advierte hasta que punto la condición humana puede ser la peor enemiga de la dignidad humana».

Por último, Cristina sostuvo que «es preciso seguir trabajando con mucho ahínco en este combate contra la esclavitud que viene desde el fondo de los tiempos» porque agregó «queremos vivir en un mundo donde la violación de los derechos humanos sea solo una experiencia mínima».

Antes de su exposición, la Presidenta hizo entrega de un reconocimiento a Susana Trimarco, madre de María de los Angeles Verón, secuestrada el 3 de abril de 2002 y desaparecida desde entonces; por su lucha contra la trata de personas.

Además de Cristina, participaron de la reunión el secretario general adjunto de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdim, el ministro de Justicia, Aníbal Fernández y el canciller, Jorge Taiana.

(Telam)