Las denuncias aumentaron un 22% en los primeros seis meses del año.

La Fiscalía Nacional ha puesto bajo la lupa 61 centros en Santiago. Las denuncias de violación a menores de 14 años aumentaron un 22% en los primeros seis meses del año.

La investigación sigue a un incremento reciente de este tipo de denuncias en uno de los países socialmente más conservadores de América Latina.

El fiscal nacional Sabas Chahuán dijo que su oficina investigará 49 escuelas en la parte este de Santiago y 12 en la parte oeste. Varios profesores fueron acusados en fechas recientes de hostigar sexualmente a menores en las escuelas en vecindarios lujosos del este de Santiago.

Las denuncias de violación de menores de 14 años aumentaron 22% en el primer semestre del año, según estadísticas oficiales. «Al igual como en delitos de corrupción o económicos, aquí investigaremos igual, sea donde estén los niños», señaló Chahuán al término de una reunión con la Asociación de Padres, Madres y Apoderados. «Nos ponemos en el lugar de padres y apoderados y sabemos que están preocupados, ansiosos y desesperados», añadió.

En junio, el Gobierno de Sebastián Piñera prohibió trabajar cerca de niños a personas declaradas culpables de paidofilia, de acuerdo con una ley nueva que obliga a registrar en una base de datos a los individuos sentenciados por abuso sexual de menores o pornografía infantil. En agosto, la base de datos entrará en pleno funcionamiento.

Piñera señaló el miércoles que Chile endurecerá las penas a los pedófilos reincidentes, aumentará el presupuesto al instituto forense y creará un ombudsman especial para la protección de los derechos de los niños.

El mandatario anunció asimismo castigos más severos para los implicados en distribución de pornografía infantil y exhortó a los legisladores a que revisen y aprueben con celeridad 100 proyectos de ley estancados en el Congreso que serían útiles para la protección de los niños frente a agresiones sexuales.

De acuerdo con las nuevas medidas, las víctimas jóvenes de agresión sexual sólo necesitarán facilitar una declaración videograbada para evitarles la tensión de que vuelvan a narrar episodios dolorosos de sus vidas.

Chile es un país muy conservador en asuntos sociales y la Iglesia católica tiene una firme influencia en la sociedad. Sin embargo, la imagen de la Iglesia está empañada debido a los escándalos de sacerdotes que presuntamente abusaron sexualmente de menores.

En 2010, cuatro hombres dijeron que supuestamente los violó uno de los sacerdotes más reverenciados en Chile. Afirmaron que el padre Fernando Karadima comenzó a abusar de ellos hace 20 años cuando tenían entre 14 y 17 años, en la residencia del sacerdote en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en un barrio rico de Santiago.

El Vaticano sancionó a Karadima y le ordenó una vida de «penitencia y oración». Una jueza chilena desechó después un caso penal contra Karadima por prescripción de los hechos, pero falló que eran verdaderas las acusaciones presentadas contra el sacerdote.

Fuente: AP

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