Los jueces declararon nula una orden para revisar los celulares de los secuestradores.

Siete integrantes de una banda delictiva, entre ellos el presunto líder, fueron absueltos en un juicio por cuatro secuestros extorsivos debido a que los jueces declararon nula una orden para registrar celulares de los acusados, que había permitido obtener pruebas.

Fuentes judiciales confirmaron que otros dos imputados que también llegaron al debate oral fueron condenados a penas de 11 años de prisión y 10 años, respectivamente, pero por uno solo de esos secuestros, ocurrido en mayo del 2009 en la villa 1-11-14, por quien se cobró un rescate de 3.000 pesos por su liberación.
El fallo fue dictado el viernes pasado a las 18, a horas del inicio de la feria judicial de invierno, por el Tribunal Oral Federal 1, y los jueces ordenaron la inmediata libertad de cuatro de los nueve imputados.
El fiscal a cargo del debate, Fernando Arrigo, había solicitado en su alegato que los acusados sean condenados a penas de hasta 35 años de cárcel, entre ellos al presunto jefe de la banda de secuestradores, Sergio Sofía.
Sin embargo, los jueces no sólo absolvieron y liberaron a Sofía, sino también lo hicieron con Cristian Lacalle, con María Cristina Salazar y con Gastón Gramajo.
En tanto, Shiva Narada Benítez Díaz, Fabián Ledesma y Raúl Rivero fueron absueltos por los cuatro secuestros extorsivos, pero continuarán detenidos en el marco de otras causas penales.
Según el veredicto al que accedió Télam, el tribunal declaró «nulo» el registro de las llamadas entrantes y salientes de los teléfonos celulares de los acusados, de donde surgían las pruebas usadas en la acusación.
En tanto, el tribunal condenó a 11 de prisión a Emilio Caballero y a 10 años a Maximiliano Farfán, por el delito de «secuestro extorsivo agravado por haber percibido rescate y por haber sido cometido con participación de tres o más personas», pero por un solo caso.
Se trató del secuestro de Eduardo Vázquez, quien fue capturado el 29 de mayo del 2009 y liberado luego que se pagaron tres mil pesos como rescate.
Según determinaron luego los investigadores de la División Antisecuestros de la Policía Federal que trabajaron bajo las órdenes del fiscal federal porteño Guillermo Marijuán, la víctima estuvo cautiva en una casilla de la villa 1-11-14, del Bajo Flores.
La banda también llegó a juicio acusada del secuestro extorsivo de Ana Monín, ocurrido el 23 de setiembre y por cuyo rescate se pagaron 25 mil pesos.
El tercero de los episodios que llegó a debate fue el secuestro de Leonardo Cavana, el 10 de octubre de ese mismo año, quien fue golpeado de manera brutal y quemado con un encendedor además de haber sido cortado en varias partes del cuerpo hasta que la familia pagó 20 mil pesos.
Y el cuarto caso y único liberado sin rescate fue el de Pablo Iellano, ocurrido el 14 de octubre del 2009, quien fue capturado mientras circulaba por una calle en la zona sur de la Capital Federal por tres hombres que lo llevaron a la villa 1-11-14 y lo mantuvieron secuestrado ocho horas.
Tanto Vázquez, como Monín y Cavana declararon durante el juicio oral en una sala contigua a la de las audiencias para no enfrentarse a sus captores e identificaron a los acusados.
Al momento de la detención de los integrantes de la banda que llegaron a juicio, el 5 de noviembre del 2009, los investigadores policiales señalaron que los apresados eran los autores de al menos doce secuestros extorsivos, en algunos de los cuales las víctimas fueron abusadas sexualmente.
Los pesquisas consideraron en aquella oportunidad que la banda operaba en una zona delimitada por las villas 1-11-14, la Villa Zavaleta y el Barrio Rivadavia, todo en la zona sur de la Capital Federal.
«Las víctimas eran elegidas al voleo y en algunos casos la banda usó meretrices para lograr captar a un incauto cliente, el que luego era secuestrado», relató un investigador policial en el momento de la detención de los acusados.
En casi todos los hechos, los secuestradores reclutaban a menores de edad para acudir al lugar a cobrar el dinero entregado por familiares de los cautivos.

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