De cara a los comicios del 28 de junio, el justicialismo a nivel provincial está a la cabeza de la carrera electoral sobre el Frente Cívico Federal (UCR-CONFE), que casi le pisa los talones con una diferencia de apenas 0,3 puntos. Tercero, y bastante rezagado, aparece el Partido Demócrata en la preferencia a legislador nacional por partido.

Por lo menos así lo demuestra una encuesta que realizó un organismo del Gobierno de Celso Jaque durante los primeros días de este mes en el Gran Mendoza y el interior de la provincia (ver ficha técnica). Se trata del Sistema Público de Evaluación de la Calidad, a cargo de la socióloga Susana Bistué, quien remplazó a Alberto Isuani, el encuestador de la administración de Julio Cobos. La también profesora de la Facultad de Ciencias Políticas se desempeñó en ese puesto en la gestión justicialista de Arturo Lafalla (1996-1999).

Otro dato llamativo en la intención de voto a legislador nacional es el porcentaje de encuestados que contestó que no votaría a ningún partido o que lo haría en blanco: 19,4%. Esa cantidad representa casi el mismo porcentual de quienes respondieron que se inclinan por el PJ y el Frente Cívico Federal: 21,4% y 21,1% respectivamente.

La apatía del electorado mendocino indicaría que esta tendencia estadística a favor de los partidos mayoritarios podría cambiar de un momento a otro e inclinar la balanza en otro sentido, ya que falta más de un mes para las elecciones.

En el caso de las preferencias de los candidatos a senadores nacionales también gana el binomio justicialista Adolfo Bermejo-Livia Sández con una ventaja de sólo 0,9 puntos (ver infografía). Aquí se repite la paridad con la pareja de la UCR-CONFE, encabezada por Ernesto Sanz-Laura Montero.

Los números que favorecen al oficialismo se conocieron una semana después de que la consultora Aresco, de Julio Aurelio, revelara que la alianza de cobistas y radicales aventajaba por 33 puntos al PJ-Frente para la Victoria. El mismo sondeo ubicaba segundos a los demócratas y terceros a los justicialistas.

La diferencia entre ambos sondeos radica no sólo en la procedencia , sino también en el momento en que se hicieron las consultas: entre ambos existe un lapso de un mes en la recolección de datos. Habrá que seguir de cerca la evolución de las opiniones de los votantes mendocinos.

(DiarioUno)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here