Obsesión sería la causa que desencadenó la tragedia

Como se había anticipado en la edición de ayer de ALSURinforma.com, Viviana Marisol Galleano de 41 años de edad, madre de la menor de 13 años que puso raticida en su mate, se retiró a su hogar, confirmándose su buen estado de salud.

«Estoy muy dolida», expresó la madre acongojada, quién comentó que desde hace días su hija presentaba comportamientos obsesivos, sobre todo porque no quería que su novio Juan, de 23 años la dejara, como lo había manifestado.

Estos comportamientos se habían agravado con el correr de las horas previas al desenlace y los planteos que la menor había hecho a su novio en las últimas horas, eran incluso quitarse la vida, cortándose las venas. La última escena protagonizada antes de que la menor pusiera raticida en el mate que tomaba su madre, se dió en casa de Galleano cerca de las 9:30 de la mañana, cuando el novio de la menor tomó su bicicleta para irse a trabajar, tras haber discutido con ella porque no quería darle el teléfono celular, porque no quería que se fuese. La menor armó un berrinche terrible era tal la exaltación que tenía que su madre le dió una cachetada «para que se tranquilizara», según declaró a la policía. Después de forcejear con su hermano para que dejase ir a su novio, se tranquilizó y a eso de las 10 de la mañana ofreció a su madre «tomar unos mates para olvidar lo sucedido», a lo que esta sorprendida accedió.

Cerca del mediodía, llegó a casa la pareja de Galleano a quién Viviana comentó del malestar que sentía, mientras tomaban unos mates. El hombre al notar sabor extraño, le tiró yerba al mismo y ahí fue donde descubrió el trigo envenenado mezclado con la yerba. Inmediatamente dieron parte a la policía y servicios médicos, que rápidamente trasladaron a la mujer al Hospital Enfermeros Argentinos, donde recibió atención médica de inmediato.

«Realmente estoy desconcertada, nunca esperé esto de ella», comentó entre llantos la madre al ser consultada sobre el destino de la menor: «El juez ordenó que sea trasladada al Hospital Schestakow y ahí reciba tratamiento psiquiátrico; tiene una hermana en Córdoba que se la quiere llevar, nosotros hasta hace ocho meses atrás vivimos en Huinca Renancó, no se que va a pasar, esto es algo que uno nunca espera y menos de tu hija».