Ryan, de a penas dos semanas, estaba en la unidad de cuidados intensivos del hospital Gregorio Marañón. El personal de enfermería a su cargo confundió la vía de administración de una fórmula láctea específica para niños prematuros y se la introdujo en vena en lugar de por vía nasogástrica.

La muerte de un bebé prematuro que nació hace dos semanas antes de que su madre muriera por gripe A en España causó conmoción dado que podría haber sobrevivido, pero una "gravísima negligencia" de una enfermera terminó por costarle la vida.

El hospital madrileño donde estaba internado Rayan asumió el error, al que calificó de "terrorífico" y separó de sus funciones al personal involucrado en el hecho, mientras el padre del bebé, que iba a hacer la demanda por la muerte de su esposa, Dalilah Mimouni, y esperaba la evolución de su hijo, recibió anoche la trágica noticia.

Rayan, que había nacido el 29 de junio y evolucionaba satisfactoriamente, murió anteanoche, cuando una enfermera le administró por vía intravenosa el alimento que debía ser introducido por sonda nasogástrica, anunció ayer el director del Hospital Gregorio Marañón.

La enfermera "ha confundido la vía de administración de una fórmula láctea específica para niños prematuros y la ha introducido en vena, cuando debía ir por la vía nasogástrica", explicó a la prensa Antonio Barba Ruiz de Gauna, que gerencia el hospital ubicado en la capital española.

Mohamed, de 21 años, se enteró de la muerte de su hijo mientras viajaba y cuando sólo habían pasado dos semanas de la de su esposa, de 20 años, con quien había contraído matrimonio hacía un año y medio atrás.

La pareja se conoció en la ciudad marroquí de Mdiq, donde vivía Dalilah y allí iba a pasar los veranos Mohamed, de nacionalidad española pero de origen marroquí.

Según publicó el diario El País la muerte de la joven le quitó a su marido las "ganas de vivir", aunque hace dos semanas el joven manifestó su deseo de seguir adelante por su hijo.

"Era lo que su madre hubiera querido y yo no le podía fallar", había declarado Mohamed.

Dalilah, que competía en 1.500 metros vallas y había participado ya en campeonatos internacionales, se fue a vivir a España, cuando se casó con Mohamed.

"Me han quitado la vida. Una parte importantísima de la vida.

Todo lo que tenía era ella", manifestó el joven cuando murió su esposa, poco después del nacimiento por cesárea de Rayan.

Por su parte, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, dijo entonces que "el embarazo pudo provocar un cuadro clínico de mayor gravedad y que, al ser asmática, esos factores habrían podido contribuir al lamentable desenlace", sin embargo, la familia negó que Dalilah padeciese asma.

En ese momento, Mohamed anunció que denunciaría al hospital porque según el joven Dalilah pasó cuatro veces por urgencias con fiebre y dolores y hasta la última, no le hicieron la prueba de gripe A.

El 6 de julio pasado, la viceconsejera de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, Ana Sánchez, había difundido oficialmente que "el bebé de 28 semanas hijo de Dalila Mimouni, la primera fallecida por la nueva gripe en España, no tenía la enfermedad que acabó con la vida de su madre".

Pero un gravísimo error en la atención del bebé, que respondía positivamente a los cuidados intensivos, terminó con su vida.

El caso de Dalilah "se podría discutir", indicó el gerente del hospital, "pero en éste (de Rayan), no hay ninguna excusa".

Según los expertos, "el aspecto del líquido es parecido, pero los diferentes tipos de alimentación están marcados y separados claramente, precisamente para impedir casos como éste".

Consternado, Ruiz de Gauna definió el episodio como "una gravísima negligencia que no tiene excusa".

Medios españoles publicaron hoy que la enfermera que cometió el error trabajaba el domingo por primera vez en la unidad infantil de cuidados intensivos, si bien tenía experiencia en otras áreas, informó la agencia alemana Dpa.

Un auxiliar la supervisaba, pero se ausentó y fue entonces cuando la enfermera introdujo la leche en el torrente sanguíneo, lo que provocó un colapso en el organismo del pequeño Rayan.

La enfermera y el auxiliar fueron apartados del servicio y lo sucedido se puso en conocimiento de un juez mientras la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid abrió una investigación.

Entretanto, fuentes del hospital denunciaron que la negligencia que se cobró la vida del pequeño se debe a la falta de personal y planificación del centro.

Pero sea cual sea la causa, lo ocurrido ha sobrecogido a todos. "Ha sido uno de los peores momentos de mi vida profesional", dijo apesadumbrado Barba Ruiz de Gauna.

"El hospital asume toda la responsabilidad posible tanto humana como patrimonial, aunque sabemos que cosas como ésta no se pueden reparar", dijo el gerente del hospital.

(Telam)

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