Carlos Fernández pidió que el FMI «flexibilice fuertemente su función de prestamista»

El ministro de Economía solicitó en Londres la necesidad de acciones concretas consistentes con la Declaración de los Líderes del G20 de noviembre pasado». Además, subrayó que «la crisis, originada en los países avanzados, requiere de acciones globales que tengan en cuenta las necesidades de los países en desarrollo».

El ministro de Economía, Carlos Fernández, planteó en Londres «la necesidad de acciones concretas consistentes con la Declaración de los Líderes del G20 de noviembre pasado» y subrayó que «la crisis, originada en los países avanzados, requiere de acciones globales que tengan en cuenta las necesidades de los países en desarrollo».

Fernández, al exponer hoy en la reunión de ministros de Economía en la capital británica, previa a la cumbre de presidentes del 1 y 2 de abril -a la que asistirá la presidenta Cristina Fernández de Kirchner- reclamó la reforma del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial.

También pidió «la supervisión de las calificadoras de riesgo y la eliminación de los paraísos fiscales», informó en un comunicado el Ministerio de Economía.

Fernández volvió a plantear así la propuesta de Cristina, ya presentada en la reunión del G20 en Washington, de la que también participó la Presidenta.

Precisamente en la víspera, Cristina habló nuevamente de los cambios que viene planteando ante la crisis financiera internacional con el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, quien participará por primera vez en la cumbre del G20 en Londres.

El ministro Fernández, al exponer en la reunión ministerial, planteó «la necesidad de acciones concretas consistentes con la Declaración de los Líderes del G20 de noviembre pasado».

«La crisis, originada en los países avanzados, requiere de acciones globales que tengan en cuenta las necesidades de los países en desarrollo para asegurar una recuperación más rápida y sustentable», sostuvo.

Destacó que «los países en desarrollo explicaron una gran parte del crecimiento mundial de los últimos cinco años y frente al fracaso de las políticas de mercado se requiere una mayor intervención pública y una asistencia multilateral financiera amplia que compense la contracción del sistema financiero mundial derivado de la excesiva liberalización financiera en los mercados maduros».

En ese marco, solicitó hoy en Londres que «el FMI flexibilice fuertemente su función de prestamista para atender las necesidades de los países en desarrollo en el marco de esta crisis global».

«Esto implica asistencia financiera flexible, amplia e inmediata, eliminando o reduciéndose al mínimo las condicionalidades, con instrumentos financieros ajustados a las necesidades de los países en desarrollo (incluyendo instrumentos precautorios)», expresó.

En tal sentido, resalto que «el diseño de nuevos instrumentos debe garantizar un tratamiento equitativo entre los países, evitándose una división artificial entre los países en desarrollo en arreglo a las supuestas ’buenas’ políticas promovidas por el FMI en el pasado que han fracasado».

«Si bien la primera prioridad es asegurar que el FMI cambie su función prestamista», el ministro planteo que «democratizar la toma de decisiones de la Institución es fundamental para reducir los problemas de legitimidad y eficiencia aún vigentes».

«Sin cambio en la estructura de toma de decisiones, con mayor representación de los países en desarrollo, la Institución no estará en condiciones de reformarse y ajustarse a los requerimientos de esta nueva economía global», postuló.

Explicó que «dado el carácter sistémico de la crisis, se consideró oportuno aumentar los recursos del FMI a través de mecanismos temporales y permanentes, pero el mismo debe estar acompañado de reformas fundamentales en su estructura de gobierno que aseguren cambios en la forma en que la Institución ejecuta su mandato de supervisión y financiamiento».

Al mismo tiempo, propuso que se considere los méritos de una emisión de DEG (Derechos Especiales de Giro), instrumento financiero creado por el FMI para el desarrollo de sus operaciones en base a una canasta de moneda».

«Tal emisión, que podría resultar de una decisión de la Asamblea de Gobernadores, permitiría fortalecer automáticamente las reservas de los países miembros, paliar la escasez de liquidez internacional, dar mayor espacio para acciones fiscales contra-cíclicas y generar confianza».

Esta propuesta fue compartida por Brasil China, India y Rusia, indicó la cartera de Economía.

Asimismo, Fernández enfatizó «la necesidad de reformar la estructura del Banco Mundial (BM), otorgando mayor voz y participación a los países en desarrollo en conjunto».

En esa línea, analizó que «esta reforma se ha demorado más de la cuenta y que, parte de la pérdida de legitimidad de las organizaciones de Bretton Woods se debe al poco peso que sus clientes tienen en los procesos decisorios».

A su vez, planteó que «debe aumentarse la flexibilidad de los instrumentos del BM para lograr una mayor rapidez y efectividad en el otorgamiento de sus créditos».

El ministro expresó que el G20 «debe apoyar a los Bancos Multilaterales de Desarrollo para que eleven al máximo posible su asistencia financiera» y, en ese sentido, remarcó «la necesidad de aumentar la base de capital del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para adecuar la disponibilidad de fondos dada la creciente demanda de financiamiento».

Fernández, recalcó que «las medidas que se tomen para asistir a los países en desarrollo servirán para atenuar el impacto de la crisis pero fundamentalmente son necesarias para estimular el crecimiento mundial».

El ministro reiteró finalmente «la importancia de supervisar la función de las calificadoras de riesgo y la necesidad de combatir coordinadamente los paraísos fiscales».

(Telam)