Tras su paso por los tribunales de la provincia, el hombre de 67 años fue trasladado a la cárcel bajo estrictas condiciones de seguridad, «imputado de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo en número indeterminado de hechos en concurso real», informó el fiscal.

El mendocino de 67 años, quien fue denunciado por haber abusado de su hija durante más de veinte años y con quien tuvo siete hijos, se abstuvo hoy de declarar, tras lo cual fue trasladado a la cárcel bajo estrictas condiciones de seguridad, dijo el fiscal Marcelo Gutiérrez del Barrio.

Desde los Tribunales mendocinos, el acusado fue trasladado al Penal Provincial de la calle Boulogne Sur Mer «imputado de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo en número indeterminado de hechos en concurso real», informó el fiscal.

Aunque el nombre del acusado fue publicado por algunos medios periodísticos, Gutiérrez del Barrio no reveló la identidad del imputado ni de los involucrados en el hecho debido al secreto de sumario dispuesto.

«Estamos en una causa en la que hay menores involucrados y en consecuencia primero está el derecho de los niños», destacó.

En la misma dirección, la jueza de Familia, Elsa Lidia Galera, entregó una resolución donde «hace saber a los medios locales y nacionales que deberán abstenerse de entrevistar a las personas involucradas en la problemática de autos y difundir nombre, domicilios o cualquier dato del grupo familiar que los identifique».

Esta mañana, el acusado fue trasladado a los Tribunales de Justicia desde la cárcel de Contraventores de la Policía mendocina, donde permanecía alojado desde la noche del vienes, cuando fue detenido.

En los Tribunales fue alojado en los calabozos de la guardia policial durante más de cuatro horas, tras lo cual ingresó al despacho del fiscal, ubicado en el tercer piso del Palacio Judicial, custodiado de policías y el rostro cubierto con un polar.

Al cabo de unos minutos el hombre fue retirado del lugar fuertemente custodiado con destino a la Penitenciaría Provincial de esta ciudad.

Los hechos salieron a la luz el viernes, cuando su hija de 35 años se presentó ante Gutiérrez del Barrio y denunció que su padre la violaba desde hacía 20 años y producto de esos abusos había tenido siete hijos, cuyas edades van de los 2 a los 19 años.

En ese relato, además contó que el hombre la amenazaba con abusar de una de sus hijas-nietas.

En este marco, del Barrio ordenó realizar análisis de ADN para corroborar la acusación de la mujer. «Las pruebas de ADN han sido ordenadas, pero procesalmente la defensa (en este caso un abogado de la decimotercera Defensoría de Pobres y Ausente) tiene el derecho a proponer peritos de control y es por eso que tenemos que esperar tres días».

La grave situación por la que atravesaba la mujer fue conocida hace unos ocho meses a través de un hermano que se puso en contacto con un periodista, quien lo orientó a plantear el caso ante la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados y que recibió su titular Ricardo Puga.

Desde la Cámara baja comenzaron a trabajar en forma conjunta con el Tribunal de Familia, hasta que finalmente la mujer venció el temor de denunciar a su padre e hizo la denuncia el viernes pasado.

Ese mismo día la mujer fue trasladada a otra residencia gestionada por el Tribunal de Familia para garantizar su protección y la de sus hijos.

«El perfil psicológico de la víctima generalmente hace que retacee la información, por lo que la Justicia de Familia venía investigando el asunto y viendo de qué manera podía llevarla a que pusiera este delito en conocimiento de las autoridades judiciales», dijo el fiscal.

Gutiérrez del Barrio dijo que «el testimonio de la víctima y de su madre fueron determinantes para ordenar la inmediata detención del abusador, pero tenemos que avanzar aún más en la investigación y hasta el momento son los dos únicos testimonios», sostuvo el fiscal en declaraciones a la prensa.

El hombre acusado residía con su hija y sus hijos-nietos en una vivienda ubicada en calle Patricias Mendocinas al 3.000 de esta capital.

«Era una persona sumamente violenta, tenía a todos amenazados y en el grupo familiar había un pacto de silencio», reiteró hoy Puga.

Mientras tanto, en el marco de las investigaciones de la Cámara baja y del Juzgado de Familia, basadas en los testimonios del hermano de la víctima, se presume que «otras dos hermanas también fueron violadas por su padre, por lo que una se fue a España y otra a Buenos Aires».

Además, según la denuncia del hermano, el hombre tuvo un matrimonio anterior con seis hijos, «y también habría violado a dos de sus hijas».

El acusado se encontraba unido en concubinato con una mujer que se desempeña en el Poder Judicial y habría obstaculizado en varias oportunidades las consultas que hasta hace poco realizaban en su domicilio oficiales de justicia en el marco de la investigación que realizó el Juzgado de Familia, explicó Ricardo Puga.

(Telam)

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