El vicepresidente de Bolivia mandó a buscar a los senadores opositores y Evo mantiene la huelga

Alvaro García Linera volvió ayer a declarar un cuarto intermedio y a convocar a la reanudación de la sesión para aprobar el código electoral a mediodía de hoy. Para eso, puso a disposición automóviles y aviones. «No hay un solo pretexto para no venir a cumplir su trabajo», apuntó. En tanto, el primer mandatario boliviano sigue con la huelga de hambre.

El vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, volvió ayer a declarar un cuarto intermedio y a convocar a los opositores a la reanudación de la sesión para aprobar el código electoral a mediodía de hoy para lo cual puso a disposición automóviles y aviones.

La medida del titular nato del Congreso boliviano busca reanudar «el tratamiento insoslayable de la Ley Electoral Transitoria», informó la agencia oficial ABI.

Ante la ausencia de una parte de la bancada parlamentaria de oposición, «voy a volver a declarar un cuarto intermedio, pero nuevamente mañana nos tenemos que reunir aquí», en el edificio del Legislativo boliviano en La Paz, sostuvo García Linera.

La ley reclamada por García Linera y el presidente Evo Morales, en huelga de hambre desde el jueves, busca apuntalar los mecanismos legales para la celebración de elecciones el 6 de diciembre próximo.

«Los vamos a esperar hasta mañana, doce del mediodía. No hay un solo pretexto para no venir a cumplir su trabajo», apuntó al tiempo de ofrecer a los legisladores que tras el primer tramo de la sesión congresal el jueves último, partieron a sus regiones, todos los medios de transporte para retornar a La Paz.

«Si les falta movilidades, la Vicepresidencia dispone de movilidades para traerlos de donde sea, tienen pasajes por avión gratis. Si les falta avión voy a pedirle al presidente Evo (Morales) que nos habilite una avioneta para traerlos, de donde sea», aseguró.

Tras fracasar un nuevo intento por montar el Congreso, el viernes hacia las 20:30 locales, García Linera puso acento fuerte en que la sesión, que debe tratar indeclinablemente la ley, no será levantada sino hasta que no cumpla su cometido.

«Esta sesión por tiempo y materia no va a terminar en tanto no tengamos una ley, no va a haber ninguna actividad del Congreso, ni en Diputados ni en Senado hasta que no saquemos la ley, hasta que no tengamos el valor de cumplir con lo que dice la Constitución», afirmó.

«Este Congreso que tiene la posibilidad de aprobar el proyecto de ley, en cumplimiento de sus disposiciones y ordenamiento, va a hacer nuevamente un esfuerzo por convocar, por conminar, a los congresista flojos, a que vengan a sentarse a su curul a cumplir su trabajo», insistió al tiempo de advertir con la aplicación del artículo 134 de la nueva Constitución que prescribe sanciones a los servidores públicos que incumplan sus funciones.

El llamado de atención se produjo después que Jorge Baldivieso, portavoz de los dirigentes sociales que acompañan la huelga de hambre de Morales, anunciara un juicio por la vía penal a los congresistas ausentes ex profeso que será radicado el lunes mismo.

El Vicepresidente exhortó a la oposición a no esgrimir argumentos para evadir la sesión, después que los senadores de la derechista agrupación Podemos, Carlos B»rth y Roberto Ruiz, suerte de puente arterial para la consecución de acuerdos, exigieran la reposición de una mesa de concertación multipartidaria que se desarticuló el jueves pasado.

«El pretexto de nuevo padrón», cuya reelaboración exige la oposición como condición para rubricar la aprobación de la ley, «es eso, pretexto para mantenerse en su curul, para seguir ganando dinero sin trabajar», aseguró García Linera.

El Congreso aprobó el jueves en general la ley transitoria al nuevo régimen electoral que recoge los consensos de la multiplicidad de fuerzas políticas bolivianas, y desde entonces no ha podido reinstalarse.

El Congreso estaba paralizado con el reloj y los plazos en contra y con la premura a cuestas de los movimientos sociales y los sindicatos bolivianos urgidos por la ley, cuyos líderes se han declarado en huelga de hambre, lo mismo que Morales en el Palacio Quemado, en demanda de la aprobación de la ley.

En tanto, los miembros de la oposición, dispersos en sus regiones, realizaban consultas políticas para reconducir la sesión, a falta de dos etapas de aprobación, en detalle y revisión, previas a su promulgación y, a todas vistas, las más complejas.

(Telam)