«Podrán decir o hacerme las cosas más terribles, pero no voy a dar un solo paso atrás»

En un acto en La Plata, Cristina pidió ayuda para «seguir profundizando este modelo y seguir saliendo de aquel infierno». De cara a las elecciones del 28 de junio, instó a «tener memoria» para «perseverar políticas que dieron buenos resultados».

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se comprometió este mediodía en La Plata a «no dar un solo paso atrás en todas las conquistas que tuvimos» desde el 25 de mayo del 2003, en un acto en el que anunció obras y firmó un convenio entre la comuna y la Anses.

«Es muy difícil todo cuando hay que enfrentar intereses minoritarios, hay que pagar costos. En nombre de todas las cosas que siempre creí, del compromiso que siempre tuve, podrán decir o hacerme las cosas más terribles, pero no voy a dar un solo paso atrás en todas las conquistas que tuvimos», expresó.

La presidenta encabezó el acto en la Municipalidad de La Plata junto al gobernador Daniel Scioli, el intendente local Pablo Bruera, el titular de la Anses Amado Boudou y el ministro del Interior Florencio Randazzo.

Cristina advirtió que siente la responsabilidad de «por todos los 40 millones de argentinos, por los que te votan y los que no, los que te quieren y los que no» y pidió ayuda para superar las «dificultades que tenemos, para seguir profundizando este modelo y seguir saliendo de aquel infierno».

Instó a «tener memoria» para «perseverar políticas que dieron buenos resultados», y dijo que es preciso «dejar de lado la descalificación y el agravio, o hablar del otro».

«Hay que hablar de lo hecho y hoy puedo pararme como argentina y como platense adelante de ustedes, mirarlos a los ojos y contarles las cosas que hemos hecho. Faltan cosas, claro, pero hemos hecho mucho en estos seis años, desde el 25 de mayo de 2003» agregó.

Destacó que lo más importante fue «recuperar un sistema de decisión nacional» y repasó varias decisiones del gobierno del ex presidente Néstor Kirchner y el propio, observando que si alguien lo anticipaba en 2003 «no lo hubiesen creído».

«Si alguien hubiese anticipado que iba a reestructurar la deuda externa y desembarazarse del Fondo que nos controlaba, hubieran dicho que se trataba de promesas de campaña» sostuvo.

Agregó que asimismo «nadie hubiera creído en 2003 que en seis años de gobierno el índice de desocupación bajaría del 25 por ciento a menos de dos cifras, aún en el marco de esta crisis internacional».

De la misma manera enumeró los récords en las exportaciones registrados en los últimos meses y otros progresos, y afirmó: «los que sucede es que a nosotros no nos gusta hablar, nos gusta hacer, y esa es la gran diferencia».

«Por eso podemos hablar desde las cosas que hicimos, con esa legitimidad, y decir que tenemos que encarar las cosas que nos faltan, del trabajo en beneficio de todos», expresó.

Recordó su infancia en La Plata, donde nació, y luego su vida de estudiante universitaria, en pareja con el «patagónico» Kirchner.

Mezcló esa semblanza personal con el desarrollo de la capital provincial de Buenos Aires, desde «la cuadrícula de Dardo Rocha», a quien ponderó su planificación visionaria y de progreso, hasta la urbe actual de «La Plata y el Gran La Plata».

Aprovechó ese repaso para narrar la importancia de las obras anunciadas para los accesos, en particular para modernizar los accesos a la ciudad desde el sur y el oeste, ya que el norte fue el que más inversión recibió y en mejores condiciones está.

Señaló con cariño que la última vez que estuvo en la Municipalidad fue como senadora nacional, para recibir una distinción por ser la primera figura platense que alcanzaba esa banca, y bromeó: «ahora vengo como platense que se convirtió en presidenta y… ðmás no pueden pedirme!».

Indicó que el compromiso del gobierno nacional busca un «desarrollo armónico del país, con el desarrollo de cada provincia» y lamentó que «muchas veces intereses políticos mezquinos frustraron» las posibilidades de crecimiento.

Ponderó el esfuerzo del intendente Bruera para «dejar a toda La Plata con agua potable» al término de su gestión y dijo que «eso es inclusión social, eso es lo que hay que hacer y emprendemos acá, y a lo largo y ancho del país».

«Nuestros modelos de país han hecho ejes básicos en la inclusión social, y la recuperación y generación de trabajo, que es el gran instrumento dignificador», señaló.

Indicó que en esta crisis económica internacional es esencial apoyar el modelo aplicado desde 2003, que «es un modelo propio, de matriz productiva y un fuerte sesgo exportador, haciendo hincapié en el mercado interno pero no para unos pocos».

«Antes el país creció a tasas del 7 por ciento pero a la vez tenía un 25 por ciento de desocupación. Ese no es el crecimiento que nos importa», sostuvo.

Exhortó a «continuar con el desarrollo industrial nacional y el protagonismo que han tenido las exportaciones al agregar valor argentino y generar trabajo nacional» y dijo que en 2010 el gobierno alcanzará la meta de destinar el 6 por ciento del PBI a la educación, como fue prometido.

«Lanzamos el más formidable plan de becas universitarias desde que tenga memoria la Argentina» dijo y agregó que «también continuará el fuerte compromiso con la vigencia irrestricta de los derechos humanos, que significa la recuperación de la verdadera democracia».

También dijo que además del refuerzo presupuestario a la policía y la justicia, el tema de la inseguridad merece un «compromiso de todos», y reveló que los delincuentes que atacaron a la custodia de su hija Florencia iban en un auto al que sus propios dueños habían vendido a un desarmadero para cobrar además el dinero del seguro.

(Telam)