Encuentro Sandro-Burgos: esperan el donante para traerlo a Mendoza

El cardiólogo aseguró que no hay necesidad de que venga con anticipación. «Es un hombre optimista que está consciente de los riesgos de la enfermedad», apuntó el mendocino.

Aunque se intentó eludir el tema y no hacerlo trascender más allá de la categoría de rumor, la confirmación oficial de que Sandro será trasplantado en Mendoza terminó de ratificar la información publicada por Los Andes el sábado 28 de marzo.

Primero fue validada por Olga, esposa del artista, y ahora por el médico Claudio Burgos, quien viajó a Buenos Aires el lunes a conocer al cantante y charlar con él sobre el trasplante que se realizará en el Hospital Italiano cuando aparezcan los órganos compatibles.

-¿Cómo está Sandro de ánimo?

-Lo encontré muy bien, de muy buen ánimo. Estuvimos charlando sobre sus dudas y me consultó sobre distintas cosas relacionadas con el trasplante. Es un hombre muy agradable. Encontré un tipo que hacía bromas y me cayó muy bien, es muy querible y muy carismático. Yo no lo conocía personalmente, lo conocía como todos, por su trayectoria pública, que no es menor.

-¿Está optimista, esperanzado en su recuperación?

-Sí, está de muy buen ánimo. Estuve también con su esposa y los dos están muy conscientes del tema.

-¿Cómo es el estado de salud de Sandro?

-La realidad es que tiene una enfermedad pulmonar terminal por la cual necesita un trasplante, y eso es de dominio público. Dentro de su enfermedad, que es cíclica, que tiene períodos de remisión y de descompensación, está bien, está estable con oxígeno. Camina por la habitación y tiene movilidad propia. No está postrado ni está gravísimo, lo que no significa que no deja de ser un caso importante porque un trasplante cardiopulmonar no es una cirugía menor.

-¿Va a seguir internado en el Instituto de Diagnóstico?

-Yo soy el que va a hacer el trasplante, pero son sus médicos, el doctor Mazzei y el doctor Perrone, que son eximios médicos y dos eminencias, los que determinarán si debe seguir internado o si debe regresar a su casa.

-¿Se planteó la posibilidad de que siga la espera internado aquí, en el Hospital Italiano?

-No. Preferimos que espere en su medio y si puede irse a su casa mejor, porque una persona que está entubada puede tener complicaciones infecciosas y demás problemas que pueden hacer que la situación se transforme en desesperante. Yo creo que está bien, está terminando su tratamiento clínico y creo que puede esperar en su casa hasta que Dios diga cuándo puede tener sus órganos.

-En la situación de Sandro ¿cuánto tiempo puede esperar por un trasplante?

-Eso es muy difícil de predecir. Él puede estar estable un mes, dos meses o seis meses o puede agarrarse una infección pulmonar y tener complicaciones respiratorias o pueden pasar cosas que nosotros no podemos predecir. Por eso, creo que donde está, está muy bien porque el tratamiento médico que recibe es óptimo. Trasladarlo me parece inapropiado.

-O sea que su viaje a Mendoza está atado a la fecha en la que aparezcan los órganos?

-Exactamente. Todo depende de si aparecen los órganos y son compatibles. Si todo sale bien va a estar aquí con nosotros un tiempo largo.

-¿Han dispuesto un operativo especial para el traslado?

-Hay una logística preparada para cuando surja la posibilidad del trasplante, sólo falta que aparezca el órgano.

-¿Por qué razón se hará la operación aquí y no en la Fundación Favaloro?

-Ese es un tema que yo no conozco. Reconozco que la Fundación hace este tipo de cirugías y las hace muy bien también, y en este momento creo que somos las únicas dos instituciones que hacemos este tipo de trabajo. La decisión de venir a Mendoza es algo consensuado entre Sandro, su familia y los médicos de cabecera. No me pareció ético preguntar por las razones. A mí me consultaron hace varios meses, estudié el caso, les ofrecí hacer un trasplante en nuestro centro y luego me avisaron de la decisión.

-¿Hay algún factor en el estado de salud de Sandro que se sume a la complejidad que ya implica un trasplante cardiopulmonar?

-Existe un factor y es que él tiene dos cirugías previas de tórax, que no es un contraindicación, pero suma un trabajo más meticuloso en lo que es la disección de los órganos viejos. Cuando uno invade cualquier cavidad del cuerpo hay adherencias que puede producir problemas. No obstante será operado con láser de Argón y una serie de tecnología que tenemos y ayuda a resolver esos problemas.

-Si la operación es exitosa ¿tendrá una recuperación total; podrá volver a cantar?

-Depende de muchas cosas. Depende de qué evolución intraoperatoria y posoperatoria tenga, si hay o no presencia de rechazo, si hay o no presencia de infecciones y después de eso hay que ver qué capacidad funcional residual queda. En base a eso uno le puede decir que quedó espectacular para hacer esto o lo otro. Es una evaluación clínica postrasplante, pero también depende de si su bloque es bueno y si tiene fuerza muscular para moverlo. Si es así va a tener una capacidad vital prácticamente normal.

-¿Sandro le hizo esta misma pregunta?

-(Sonríe) Me preguntó muchas cosas relacionadas con su interior, pero charlamos también de muchas otras cosas que no tienen que ver con la operación. Sandro es un paciente que está muy, pero muy al tanto de todo. Tiene muy claras las cosas, de cómo es la realidad y los riegos. Es una persona que no está en las nubes; tiene los pies en la tierra.

(DiarioLosAndes)