Salarios ejecutivos: la era del hielo

 Un estudio confirma los peores miedos: pese a la creciente inflación, los aumentos previstos para este año no superarán el 15%.

Bastante lejos del 23% otorgado en 2008, las compañías argentinas planean darles un aumento de 15% a sus empleados fuera de convenio durante este año, aunque aún se trata de números prematuros y no son pocos los pronósticos que conducen a que la suba termine siendo sustancialmente menor.

Esta vez, sin embargo, mientras esperan cómo evolucionan sus negocios y miran de reojo la inflación, las firmas tienen una enorme ventaja para reducir al máximo los niveles de la suba y no recibir a cambio demasiados reproches de sus profesionales y talentos: hoy, la gran mayoría de los ejecutivos siente temor de perder su puesto y está más preocupado por mantenerse en el cargo que en recibir más dinero o beneficios. No es para menos, más si se repara en que 43% de las firmas reconoció haber despedido personal el año último.

Los datos surgen de un trabajo de la consultora Mercer, que relevó un total de 334 compañías para saber cómo pensaban gestionar compensaciones y beneficios durante 2009. Allí también asoman otras particularidades: del 78% que aseguró que otorgará incrementos salariales este año, el 73% sostuvo que lo hará de una sola vez, a diferencia de años anteriores cuando repartían la paga en dos veces, en su mayoría. En cuanto a los bonos por desempeño, un 10% ya adelantó que no los pagará, reforzando la tendencia de 2008, cuando el 16,4% de los que sí los pagaron lo hicieron por debajo del target. Mientras, si se habla de jerarquías, los directores y gerentes fueron quienes recibieron los menores aumentos promedio en 2008, en tanto que telecomunicaciones y química son los sectores que más incrementarían los salarios este año, aunque apenas por encima del resto de los rubros.

A la vista de estas cifras, bien vale volver a aclarar que no hay garantías de que puedan cumplirse los pronósticos indicados. “Tengo sospechas de que no todas las empresas podrán cumplir con la meta de 15% de aumento. El panorama no es muy alentador y está claro que todo se está dilatando en el tiempo”, considera Javier Tabakman, director de Capital Humano para Latinoamérica Sur de Mercer, referenciando al paso al factor electoral y sin dejar de recordar que se sigue manteniendo el fuerte gap entre el personal dentro y fuera de convenio.

“Es que hablar ahora es prematuro, más allá de que hace dos semanas volvimos a preguntarles algunas cosas a las empresas y las respuestas reconfirmaron esta tendencia. Pero las compañías todavía están presupuestando y a la vez los convenios colectivos aún no se firmaron, lo que retrasa la determinación sobre aquellos que están fuera de convenio”, explica Tabakman.

En principio, la intención de las firmas sería llegar a los 15 puntos de suba interanual, salvo en el 5% de los casos que ya adelantó que no mejorará remuneraciones y en el 17% que aún está en veremos. Quienes ya confirmaron las recomposiciones, igualmente, lo harán con una diferencia sustancial con relación a años anteriores: el 73% aseguró que otorgará la suba de una sola vez, con una gran mayoría (61%) que la daría entre marzo y -sobre todo- abril.

Otro 24% adelantó que dividirá en dos pagos el alza, y un escaso 3%, en tres. Aunque aquí nuevamente las reformulaciones de plazos podrían ganar la escena y en el caso de las corporaciones que dividirán en dos las subas ya hubo un 10% de ellas que decidieron postergar el primero de los pagos para después de julio, en una decisión en la que también hizo lo suyo el condimento urnas.

“La mayoría de las empresas salía a dar el incremento fuerte en el primer trimestre y esta vez eso no sucedió, porque están observando cómo se comportan sus negocios y qué sucede con los convenios colectivos. Y todo podría dilatarse más porque es posible que algunos de estos acuerdos se rubriquen recién después de las elecciones”, explica Tabakman.

Entonces, ante este panorama, los pronósticos sintonizan con el techo que pide el Gobierno. En el mismo Foro de Recursos Humanos en el que Mercer presentó este relevamiento, Walter Arrighi, secretario de Seguridad Social, indicó que para el Ejecutivo el máximo de los incrementos salariales debería ser de 15%, a pesar de que la cifra se ubica bastante por debajo de los ajustes que ya obtuvieron algunos gremios para este año y del 23% promedio en que subieron los sueldos la temporada pasada.

Temor en aumento
Si bien tampoco es novedoso, el otro aspecto que se destaca en el informe tiene que ver con la cantidad de empresas que despidieron empleados en 2008, que ascendió a 43% (4,9% de la nómina en promedio). En base a 127 respuestas, el índice no tuvo correlato con el número de organizaciones que suspendió empleados, que llegaron a 4%, un grupo minoritario que en promedio suspendió a un 17,7% de su nómina. En el caso de aquellas compañías que poseen personal contratado, el 28% reconoció haber anulado contratos. Y de ese total, en promedio suspendieron 32,7% de los contratos, todos datos que no hacen otra cosa que reforzar la generalizada sensación de incertidumbre que reina entre empleados y ejecutivos.

De hecho, según un informe de Gallup también citado en el Foro, todos los empleados tienen miedo y esbozan síntomas de preocupación en función de lo que pueda suceder en sus empresas y también en el mercado. Trabajo en riesgo, temor a ser el elegido como variable del ajuste, posible recorte de gastos, una mayor carga laboral y una crisis que podría extenderse largo en el tiempo son algunos de los pensamientos que rondan por la cabeza de los trabajadores, síntomas que se acrecientan ante la enorme disminución de la demanda laboral.

Para Tabakman, aquí viene al caso diferenciar según industrias. “Algunas seguramente están más en riesgo que otras, y dependerá bastante no sólo de lo que vaya sucediendo en cada rubro y en la economía en general, sino de las expectativas que se generen a nivel país”, dice, si bien todos los pronósticos conducen a una contracción aún mayor del mercado labo-ral en el segundo semestre del año, algo que ya se está verificando incluso con datos oficiales.

Pero volviendo al informe de Mercer, hay otros dos datos merecen ser mencionados. Por un lado, si se habla de las proyecciones por industrias, telecomunicaciones pica en punta con un estimado de 18% de suba, seguida por las aseguradoras y el sector químico, tor químico, con 16% de incremento. En el escalón más bajo están los augurios para el rubro agropecuario y el segmento de la construcción (12%) y en una línea media, con 15%, están retail, automotriz, masivo, farmacéutica y entretenimiento.

Y por otro, en lo que tiene que ver con la evolución salarial según jerarquías, fueron los jefes/supervisores quienes experimentaron una de las subas más altas durante 2008, pasando de ganar un salario promedio de $ 4.847 en diciembre de 2007 a los $ 6.091 actuales (+26%). Así, relegaron porcentualmente a directores y gerentes, cuyos salarios subieron 19% y 20% respectivamente, ubicándose en los $ 27.811 y $ 13.901, siempre en promedio, lo que los posicionó también por debajo de otros rangos inferiores como profesionales o staff, que tuvieron subas de 23% y 27%.

La tendencia podría inclusive hacerse más fuerte este año, ya que el sentido común indicaría que sean los sueldos directivos los que más retrasados se queden, no sólo por la repercusión menor que tiene la inflación en un salario del estilo, sino por los bonus y adicionales que reciben las altas jerarquías. “Creo que podría continuar la tendencia de dar más a los que menos ganan, en la senda de mantener el poder adquisitivo de los trabajadores, que tienen una menor capacidad de ahorro y no suman ingresos por compensación variable”, opina Tabakman.

Pero, claro está, sólo se trata de proyecciones en un año con no pocos condimentos. Y más que nunca, será el transcurso del tiempo el que determine los alcances del ajuste.

(DiarioUno)