Malargüe es uno de los departamentos que sustenta su economía en la minería.

El debate sobre la actividad minera en la provincia, sigue siendo un punto de inflexión entre los dos sectores que tienen posturas bien definidas: los que apoyan y están de acuerdo con la actividad y los que se oponen tajantemente. De todos los departamentos de Mendoza, Malargüe es el que impulsa modificaciones a la ley 7722, muy rebatidas por algunos ámbitos, sobre todo sociales.

Sabida es la posición de varios sectores, sobre el debate de la 7722 que pretende impulsar Malargüe para modificar algunas claúsulas que, según argumentan, quitan posibilidad de desarrollo a importantes emprendimientos: “El hecho de que cada municipio tenga su propia política minera, tiene sus fundamentos, porque en el caso de Malargüe, es un departamento minero que apoya la minería y busca desarrollar lo que tienen que es mucho y que constituye uno de los pocos recursos con que cuenta”, expresa Alejandro Peñasco, productor minero de San Rafael.

“Muchos hablan de una diferencia entre megaminería y actividad minera. Yo digo que es lo mismo y la única diferencia es la magnitud porque si hablamos de una mina de yeso, talco o bentonita, hablamos de una actividad pequeña y casi artesanal. Ahora si pasamos al área metalífera, en la antigüedad se realizaba de igual manera, cavándose galería y extrayendo las vetas mayores con la mayor pureza posible, aunque nunca superaraba el 30%. Este costoso trabajo ha sido reemplazado hoy por la tecnología, por eso lo llaman megaminería que sigue siendo una actividad minera más”.

Peñasco calificó a la Ley 7722 como “elitista”, por considerar que la legislación no es igual para todas las actividades económicas-productivas en la provincia: “La ley 7722 es elitista, porque no está dando las mismas condiciones a todas las actividades, porque no le pueden prohibir a la minería, utilizar ácido sulfúrico o cianuro, cuando las demás industrias lo utilizan. La industria enológica utiliza mucho ácido sulfúrico y hay procesos enológicos del vino que también utilizan cianuro, donde no se los controla ni se los prohíbe. Otro ejemplo es por ejemplo la planta envasadora de gaseosa más reconocida de la provincia de Mendoza, es la mayor consumidora de ácido sulfúrico de la provincia y no se le prohíbe, cosa que si pasa a una actividad minera que pretende utilizarlo para concentrar. Entonces no podemos hablar de regular algo cuando no es igual la legislación para todos y si decimos no a la minería, entonces dejemos el vehículo, el celular, el microonda, los materiales de construcción, etc”.

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