Aseguró que desconoce la compra de «La Rosadita» y que la firma suiza le transfirió fondos en el marco de la licitación de las represas Kirchner y Cepernic.

Lazaro Baez CasanelloEn su escrito de 17 fojas, Lázaro Báez negó haber lavado activos o haber ganado dinero sucio a través de la obra pública. Y dedicó varios párrafos para justificar por qué Helvétic Service Group (la firma suiza que compró la financiera SGI de Puerto Madero conocida como «La Rosadita»), depositó USD 33 millones en cuentas de Austral Construcciones.

«Al tratar de reconstruir el hecho concreto en base al cual se me reprocha el delito de lavado de activos no se expresa ninguna hipótesis fáctica. No hay un acontecimiento histórico de la vida que pueda subsumirse en dicha figura legal», se defendió Báez.

También negó estar implicado en cualquier ilícito que pudiera constituir el «delito precedente» al lavado de activos. «No hay siquiera un legajo donde exista sospecha sobre mi participación en la comisión de un delito», dijo el empresario patagónico.

Respecto a su vínculo con Helvétic Service Group, la firma suiza que compró la finiciera SGI de Puerto Madero conocida como «La Rosadita», Báez reconoció que esa sociedad hizo un depósito de 33 millones de dólares en una cuenta bancaria de Austral Costrucciones pero señaló: «Además de no advertir ilicitud alguna en esta transacción comercial no logro comprender dónde y cómo está descripta mi intervención».

Se refirió, entonces, a un «fabuloso escenario planteado» al aludir al presunto vínculo entre Helvetic, SGI y Austral Construcciones.

Báez reconoció que Helvétic tuvo un rol en la licitación por las represas Néstor Kirchner y Gobernador Cepernic en Santa Cruz. Recordó que el 31 de julio de 2012 se realizó un acuerdo entre Austral Costrucciones, la china Sinohydro y Iecsa, la constructora de Angelo Calcaterra, el primo del presidente Mauricio Macri. El objetivo era concursar por las represas.

«Previo al memorándum de entendimiento, el 30 de julio de 2012 se firmó un acuerdo de servicio de consultoría con la firma SKG International Ltd ., y Grupo ODS (controlante de Iecsa SA) y ACSA cuyo propósito principal era que SKG International Ltd., sea el canal natural para lograr la incorporación de un socio de capitales Chinos con el objetivo de constituir una asociación (UTE – Unión Transitoria de Empresas)», explicó Báez.

Y recordó sobre la situación económica de ese entonces: «Era imposible para empresas de capitales argentinos encarar un proyecto de obra de tamaña magnitud en una época en la cual no había financiación pública y la economía mundial estaba en recesión».

Fue así como justificó el papel de la polémica firma suiza en esa operatoria: «La empresa Helvetic Service Group S.A., entre otras, se interesó en lo que prometía ser un muy buen proyecto empresarial. Por ese motivo avanzaron las negociaciones entre ésta y Austral Construcciones S.A.. con el objetivo de lograr la incorporación de otra empresa de prestigio internacional obteniendo financiamiento y uniendo esfuerzos para concretar una obra importante».

Y explicó: «En ese contexto, y a fin de sumar capacidad económica para el emprendimiento de la obra, el 11 de julio de 2012 se aprobó en asamblea general extraordinaria la emisión de acciones preferidas, luego suscriptas por Helvetic Service Group S.A».

Así explicó el giro de Helvetic a su constructora al decir que «la empresa Suiza, seguramente con el horizonte en la importancia del negocio aludido, abonó su suscripción con nueve cheques que fueron depositados en la cuenta bancaria de Austral Construcciones S.A. del Banco de la Nación Argentina».

Finalmente, la UTE entre los chinos, Austral y Iecsa perdió esa emblemática licitación. Báez dijo que por ese motivo, «el negocio con Helvetic debió retrotraerse».

«La empresa suiza abonó el dinero en virtud del proyecto aludido: la construcción de las represas Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic. Frustrada la licitación se resolvió retrotraer la operación generándose una deuda a favor de HSG. Es todo lo que ocurrió», reiteró el empresario. Y volvió a desconocer la compra de la Rosadita por parte de Helvetic.

10 Comentarios

  1. todavìa vamos a tener que pedirle perdòn, santificarlo, y como està un poquito enfermo, seguro consigue que lo dejen salir, . Quiero que quede preso en una celda con presos comunes, que coman lo que comen los demàs, y que se pudra ahì adentro. El y todos lo que robaron como èl, . A ver si de una buena vez en este paìs hay justicia en serio muchachos, dejèmonos de joder. Casanello, dejà de archivar causas, que creo que tambièn sos ressponsble de que ahora no se encuentre nada. Hubo mucho tiempo para esconder y hacer desaparecer todo.

  2. Escándalo en Mendoza por declaraciones juradas de funcionarios..
    Distintos integrantes del gabinete de Alfredo Cornejo realizaron insólitas presentaciones patrimoniales. Hay desde un Mercedes Benz por un peso hasta una casa por 70 centavos

  3. Hace unos años, tenía un kiosco. Un día vino Miguel y me dijo que a él no le alcanzaba para comprar una Coca-Cola, que estaba a $30… Le dije, bueno Miguel, como sé que es fundamental la Coca-Cola en tu vida, te hago un precio especial, un subsidio, de onda, por más que yo pierda. A la Coca-Cola me la vas a pagar $5 a partir de hoy, y bueno, salí adelante, cuando estés mejor te voy a cobrar lo que la Coca-Cola salga en ese momento. Pero vos tranquilo, que no pasa nada. Al tiempo, Miguel me dijo que, a pesar de que pagaba una Coca-Cola a bajo precio, no le alcanzaba para comprarla. Le dije, bueno Miguel, hagamos algo… para que te sea más fácil todos los meses, te voy a dar una ayuda económica. No es necesario que trabajes para mí, va a ser para ayudarte a salir adelante. Vos estudiá, progresá, buscá trabajo y el día que estés mejor, bueno, veamos como me lo retribuís. Pasó el tiempo y Miguel fue papá, tampoco le alcanzaba con lo que le daba, así que decidí ayudarlo con una asignación, un sueldo a cambio de nada, por cada uno de sus hijos. Un día vino Miguel de nuevo y me dijo: sabés que mi mujer no tiene trabajo y no nos alcanza? Listo, Migue… no hay drama. Te ayudo con lo de tu esposa también… Entonces, le di subsidio por la Coca-Cola. Lo ayudé mensualmente a él, a sus hijos y a su mujer… sin pedir nada a cambio. Lamentablemente, Miguel siguió sin progresar… tampoco se preocupó por ello, a decir verdad. A mí, en cambio, despues de 12 años el kiosco se me vino abajo, se caía a pedazos, no podía mantenerlo. Al haber fallado en administrarlo tuve deudas con todo el mundo, unos buitres la verdad… Y bueno, me cansé. No podía manejarlo más, así que le entregué mi kiosco a un tipo de ojos claros… Llegó este tipo, al ver el celeste descolorido, pintó todo de amarillo, puso globos y empezó a organizarse. Obviamente, la Coca-Cola hoy la vende a $50, decidió quitar el subsidio y también la ayuda que yo le daba a Miguel y con ello, sustentar las pérdidas que yo había generado (una pequeña parte). Obviamente, Miguel se enojó. Lo bueno es que sigue pensando que la culpa es del tipo de ojos claros. No mía.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here