Asciende a 150 la cantidad de víctimas fatales por el terremoto en Italia

ITALIA - 150 MUERTOS
ITALIA - 150 MUERTOS
ITALIA - 150 MUERTOS

Se estima que el número de muertos puede ser muy superior con el correr de las horas, dado que muchas comunas fueron totalmente destruidas. Además, al menos 1.500 personas resultaron heridas. El sismo afectó a la zona central del país, principalmente a la ciudad de L’Aquila, y alcanzó los 5,8 grados en la escala de Richter. No se reportaron argentinos entre las víctimas.Al menos 150 personas murieron y 1.500 resultaron heridas a causa de un violento terremoto de 5,8 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, que afectó esta madrugada la región Abruzzo, en el centro de Italia.

Como consecuencia del sismo, que se registró a las 03.32 locales (23.32 hora argentina), unas 70 mil personas perdieron sus casas y varios poblados desaparecieron bajo los escombros, informó la oficina de Protección Civil.

Más de 10.000 viviendas y edificios fueron dañados por el movimiento telúrico en L’Aquila, la capital de la región Abruzzo, a unos 100 kilómetros al este de Roma, en cuyas cercanías se localizó el epicentro del sismo.

Fuentes médicas del hospital de L’Aquila reportaron por la tarde más de 150 muertos y 1.500 heridos, cifras provisorias pues se teme que la cantidad de víctimas mortales aumente a medida que los equipos de rescate retiren los escombros de las miles de casas y edificios que se derrumbaron por el sismo, el peor en Italia en los últimos siete años.

En el hospital la situación es dramática porque sus edificios resultaron dañados por los derrumbes y muchos enfermos debieron ser trasladados en ambulancias y helicópteros a otros centros de salud.

El jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, que canceló el viaje oficial a Rusia que tenía previsto iniciar hoy, decretó el estado de emergencia nacional y se trasladó a la región.

Durante una conferencia de prensa en L’Aquila, Berlusconi dijo que están trabajando 5.000 socorristas, sobre todo «para recuperar a las personas» enterradas bajo los escombros».

«No se dejará solo a nadie, se está montando un campo de carpas para 8.000-10.000 personas, y hoy por la noche ya podría estar listo» ese asentamiento, dijo el premier.

«Pido a todos los ciudadanos de L’Aquila que no se queden en las casas dañadas», porque «nadie puede decir que no haya nuevos temblores en las próximas horas o en los próximos días», afirmó Berlusconi, y anticipó que no habrá problemas de dinero «porque el gobierno ya activó el Fondo de Catástrofes de la Unión Europea».

Guido Bertolaso, jefe de Protección Civil presente en la conferencia de prensa, sostuvo que «los expertos establecieron que no era previsible una situación de terremoto», según difundió la agencia de noticias italiana Ansa.

En respuesta a quienes denunciaron que no se consideró una alarma de terremoto en Abruzzo lanzada hace una semana por el investigador Giaocchino Giuliani del Instituto Nacional de Física, Bertolaso afirmó que «no había ningún elemento técnico-científico que indicara una sacudida como la de esta madrugada».

Giuliani patentó en 2005 un método para calcular con una antelación de entre 6 y 24 horas el epicentro, la intensidad y el hipocentro de un terremoto.

La semana pasada, la red de observación creada por Giuliani reveló la presencia de precursores de un terremoto en la zona de Sulmona, un importante centro del Abruzzo, pero el sismo no tuvo lugar y el científico fue denunciado por haber causado alarma.

«Decir que mañana puede haber un terremoto en un lugar cualquiera no significa nada. Prever significa poder decir la hora, el punto preciso y las características energéticas (del terremoto). Esto significa prever un terremoto, lo que por ahora no se puede hacer», dijo Enzo Boschi, director del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología.

De todos modos, el experto criticó: «No forma parte de nuestra cultura construir de acuerdo con lo requerido en zonas sísmicas.

Por eso se derrumbaron casas que no estaban construidas como para soportar un sismo como éste, no demasiado fuerte».

Todo ello pese a que el instituto que dirige publicó un mapa detallado sobre los peligros de terremotos.

El eurodiputado italiano Vittorio Agnoletto pidió la renuncia de Bertolaso porque «tal vez se habría podido salvar a muchas personas si se hubiera escuchado a quien había anunciado el terremoto en el Abruzzo».

El ministro del Interior, Roberto Maroni, afirmó por su parte que los servicios de socorro salieron «un cuarto de hora después» de que se produjera el temblor y apuntó que no se puede «reaccionar más rápido».

En las plazas y lugares abiertos de L’Aquila hay miles de personas acampando, mientras bomberos y voluntarios excavan entre los escombros muchas veces con las manos para sacar muertos y sobrevivientes, sostuvol el alcalde de la ciudad Massimo Cialente, quien calaculó que los evacuados pueden llegar a 100 mil.

Cialente dijo que el pueblo de Onna quedó totalmente destruido por el movimiento telúrico, causado por un choque entre las placas tectónicas de Africa y Europa.

En la Casa de la Niñez, que fue destruida por el terremoto, murieron al menos cuatro chicos. En la Casa del Estudiante, siempre en L’Aquila, hay siete adolescentes bajo los escombros.

El temblor principal, a las 3,32 hora local italiana, se sintió muy fuerte en Roma, donde miles de personas salieron a la calle.

El papa Benedicto XVI expresó hoy su «consternación» así como numerosas personalidades mundiales quienes manifestaron hoy a las autoridades italianas su pesar por las dramáticas consecuencias del sismo, cuyo epicentro se situó «a cinco kilómetros de profundidad», en un punto «a pocos kilómetros de L’Aquila», según confirmó un portavoz del Centro Nacional de Terremotos.

L`Aquila es el centro industrial y administrativo de los Abruzos. Fue fundada en el siglo XIII por el emperador Federico II.

Los turistas visitan el centro histórico, que tiene palacios, fuentes e iglesias, la mayoría de los cuales están destruidos.